DERIVA TÉRMICA
Rafael Lozano-Hemmer
México - Canadá
12, 13 y 14 de marzo
De 19.30 a 00 h
Frontón Beti Jai
ACCESO LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO



En Deriva Térmica, Rafael Lozano-Hemmer nos propone una instalación interactiva que visualiza la dispersión del calor corporal como emisiones de cuantos de energía que se alejan lentamente del participante. Utilizando una cámara termográfica y un sistema de partículas generadas por computadora, la obra revela la porosa frontera entre cuerpo y entorno y resignifica una tecnología habitualmente asociada a contextos policiales o militares, utilizándola como herramienta en un entorno participativo y cultural. Activa así una reflexión sobre la imagen, el poder y la presencia que sugiere que lo humano no termina en la piel, sino que mantiene un diálogo constante con la atmósfera que lo rodea.
Rafael Lozano‑Hemmer es un artista multimedia mexicano cuyas instalaciones incorporan robótica, sensores, proyecciones y redes telemáticas para activar espacios públicos. Ha sido el primer artista en representar a México en la Bienal de Venecia (2007) y se ha presentado en otras como La Habana, Estambul, Kochi, Liverpool, Shanghái, Singapur y Sídney. Protagonista de exposiciones individuales en el Musée d’Art Contemporain de Montréal y el SFMOMA de San Francisco, y sus piezas forman parte de colecciones como MoMA, Guggenheim, Tate y el Reina Sofía.
Artista: Rafael Lozano-Hemmer
Música: Robin Rimbaud «Scanner»
Programación y desarrollo: Hugo Daoust, Stephan Schulz, Emily Green, Timothy Belliveau, Karine Charbonneau
Localización
El Frontón Beti Jai, declarado Bien de Interés Cultural en 2011, es uno de los edificios más singulares del patrimonio arquitectónico madrileño y el último gran frontón industrial conservado en la ciudad. Inaugurado en 1894 y diseñado por Joaquín Rucoba, combina el lenguaje neomudéjar del ladrillo visto con innovadoras estructuras de hierro propias de la arquitectura del siglo XIX.
Tras su reciente rehabilitación, merecedora en 2025 del Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales, Beti Jai recupera su lugar en el paisaje urbano madrileño como espacio de encuentro ciudadano.
Con la colaboración de